jueves, 19 de enero de 2012

7 Razones por las que un celiaco debe comer pan

Cuando una persona se entera de que tiene celiaquia, y por lo tanto es celiaco, lo primero que piensa (además de cómo le va a cambiar la vida) es "¡Oh Dios mío! ¿Qué voy a hacer ahora con el pan?". Yo lo pensé y dejé de comer pan al menos durante un año porque no me gustaba el sin gluten. Los iba probando todos, alguno me iba gustando más que otro hasta que encontré el mío. Ahora como a diario al menos un panecillo y os aseguro que mi vida es mucho mejor gastronómicamente hablando. Disfruto más de las salsas y los platos en general, de los bocadillos y las tostadas para untar. 

Aquí os dejo un listado de razones por las que un celiaco nunca debe dejar de comer pan:

1-La primera de todas es que no comer pan te puede hacer muy infeliz y privarte de los mejores momentos gastronómicos.

2- La dieta de un celiaco debe ser de sustitución y no de exclusión. Si nos quitamos el pan, estamos excluyendo de la dieta una parte importante de los cereales que debe tomar a diario. Hay que sustituir no excluir. Que todos sabemos que no es los mismo, que el pan con y sin gluten no tiene comparación, pero hay que hacerlo.

3-¿Cómo te vas a comer un huevo frito? Que estamos hablando de los huevos fritos, ¡el rey de la mesa cuando va con sus puntillas y todo! Placeres como éste en la vida hay pocos. Comerse un huevo frito con pan, con las manos, sin usar cuchillo y tenedor es lo mejor del mundo. ¿Te vas a privar de este placer?

4-¿Cómo vas a untar la mantequilla en el desayuno? Mejor dicho ¿Dónde?

5-¿Cómo vas rebañar el plato con la salsa de almendras de las albóndigas de tu suegra?.
 O el tomate de los macarrones…

6- ¿El bocadillo de jamón? No digo más.

7- Debes apostar por la normalización e ir a las excursiones como Dios manda, con tu bocata y olvídate de los tupper. Que sí, que el pan se rompe, pero hay que hacer un pequeño esfuerzo.

lunes, 16 de enero de 2012

Alergias y celiaquia (última parte)

Se acabó. Definitivamente no soy alérgica al látex pero si al níquel y al anisakis. Esta es la conclusión obtenida tras mis visitas continuadas al alergólogo. He llevado tal actividad médica esta última semana que ya no sabía ni dónde estaba. El viernes la prueba consistió en ponerme un guanta de látex durante 20 minutos y esperar a ver qué pasaba. No pasó nada. La revisión de mi espalda (sin mojar una semana) resolvió que a lo que tengo alergia es al níquel, presente en los aros de los sujetadores y los botones de los pantalones, entre otras cosas. Y claro, yo no lo había pensado, pero es cierto que mi piel reacciona a eso, en alguna ocasión había tenido rojeces, pero nunca me había planteado nada.


ANISAKIS

Respecto al anisakis, es más importante de lo que esperaba. La médico me dijo que en los análisis de sangre había salido bastante alto y que debía tener cuidado. Lo cierto es que yo no le había dado importancia y el día después de que me hiciese la prueba, me fui a un japonés. Pero parece que la cosa va en serio y voy a tener que tener algunas precauciones: congelar el pescado antes de consumirlo, evitar los marinados y a la plancha... No creo que así de golpe vaya a cambiar mi forma de hacer el pescado y comerlo, pero poco a poco ...

LÁTEX

Con el látex que era a lo que yo iba, consejos: que no utilice preservativos ni compresas, porque a pesar de que no tengo alergia, mi piel es muy sensible a ellos. Lo que ya sabía. Me llamó la atención que la médico me hablara como si yo quisiera tener alergia al látex. Ya le dije que por mí mejor si no tenía. Me dijo que a veces hay pacientes que sólo con ir al médico se sugestionan y tienen síntomas (por que le comenté que esa noche había tenido muchos picores por el cuerpo) ¿Pero si yo no dejo de ir? a estas alturas de mi vida creo que ir al médico ya no me sugestiona nada de nada.

jueves, 12 de enero de 2012

Cómo ducharse sin mojarse la espalda

No te acostrás sin aprender una cosa más. ¿A que nunca te habías puesto a pensar en cómo ducharte sin mojarte parte de la espalda? Pues yo tampoco, pero cuando toca...toca.  Entrar en la ducha estos días está siendo un suplicio con la que tengo que montar. (Os recuerdo que me están mirando la alergia al látex y no puedo mojarme la espalda). Porque claro, si le doy a la ducha fuerte, ojo porque salpica. Si le doy flojo, sale más caliente. Si me descuido, rebota y me da en la espalda por arriba. Y si me paso con la presión en las piernas, ojo que sube. Cuida al llegar al sobaquillo, que se va para atrás. Y del pelo ya ni hablamos. Ese me lo lavo a parte.

DUCHAS ACROBÁTICAS Y LA ESPALDA HECHA UN CUADRO

Este es el resultado de mi visita al alergólogo. Duchas acrobáticas imposibles. Y así me dejaron ayer tras mi segunda visita. (Que es la III parte y aún habrá una cuarta porque mañana vuelvo a ir) Con la espalda hecha un cuadro. Me avisaron que fuera de oscuro porque me iban a pintar en la espalda, así que de negro fui. Ahora voy sin vendaje, pero tengo que tener cuidado de que no se borre y si es así, pues volvérmelo a pintar.

Lo peor fue cuando me lo quitaron, ¡qué daño! Me reaccionó más eso que los trocitos ahí pegados. De momento no ha salido nada, hay que esperar a mañana. Que la tarde será larga porque tengo dos citas. Una a las 16.00 horas y la otra a las 18.30 horas. La sala de espera no estaba nada animada ayer, una pena ...

martes, 10 de enero de 2012

Así es la vida de una celiaca alérgica (II parte)

He decidido contar mis visitas al alergólogo por partes porque este  tema tiene enjundia. Se lo cuento a mis amigas y me dicen que mi vida es surrealista. Pero ya dicen que la realidad supera a la ficción y yo esto lo vivo continuamente en mis carnes.  

Ayer fui por segunda vez al alergólogo. Como os comenté, me iban a poner un trozo de preservativo, otro de compresa y un tercero de guante de látex pegado a la espalda para ver como me reaccionan al contacto con la piel. La sala de espera ... surrealista total. Me estaba riendo sola. Yo ya no sé si es la edad o qué, pero me he dado cuenta que hablo con cualquiera. En el bus, en el tranvía, en la sala de espera del médico. Me da igual.

EN LA SALA DE ESPERA ...

Pues resulta que allí sólo llegar, llega una chica cargada con botes de especias y se le cae una al suelo. Evidentemente lo suyo son las especias. A lo que un señor que estaba sentado comenta “nada tranquila, que yo he traído una lata de mejillones y unas gambas y podemos aliñarlo con esto”. Entonces pensé yo a lo Mauricio Colmenero ¿Pero esto qué es? Si supieran que yo traigo un preservativo y una compresa para ponerme a la espalda…



ALERGIAS VARIAS

En fin, que allí estaba esperando y hablando con el resto. El de los mejillones y las gambas además tenía alergia a los frutos secos, el marisco y algunas especias como la pimienta negra y la blanca. Me recordó la canción que me canta mi pareja "Alérgica a 27 cosas" . La de al lado, una chica que tenía 21 años, pero para su madre parecía que tenia 2 porque hablaba por ella todo el rato, tenía a las frutas con hueso y algunas especias. Y luego estaba la de los botes de especias. Cada uno contando sus cosas, que si se me hinchan los labios, que si se me cierra la garganta y no puedo respirar, que si llevo una inyección siempre en el bolso para por si acaso…Vamos el fin del mundo.

¿ES PARA TANTO LA CELIAQUÍA?

Y entonces me llegó el turno “Si yo soy celiaca, intolerante a la lactosa, desde la última vez que vine aquí al anisakis y ahora me van a mirar el látex” Se quedaron mudos oye. ¿Realmente es para tanto lo de la celiaquía? Yo veo peor lo de las frutas y el marisco. A ver, que yo puedo vivir sin marisco, pero vamos que si me lo ponen me lo como encantada. ¿Pero sin fruta? Bufff, yo creo que eso es más duro.

CON MIS TROCITOS PEGADOS A LA ESPALDA...

Y después de la cháchara, llegó la consulta y así salí, como veis en la foto. Con mis trocitos pegados en la espalda y vendada. Tuve un poco de mal cuerpo y algo de picor en la cara, pero después de los polvorones de Noche Vieja que aún voy arrastrando, ya no se si es eso o el látex lo que me reacciona. Mañana tengo que volver a que me vean. Ya os contaré...

lunes, 9 de enero de 2012

Más viudita … con lasaña de patata (sin gluten)

Crisis hay, de eso soy consciente, pero Viuda de Clicquot también (que creo que ya me merezco un patrocinio en el blog de la viudita, aunque sea pequeño, sólo por las veces que la he sacado). No penséis que siempre es así, porque esto es excepcional. Unos cuantos eventos que se unen en cadena uno detrás de otro y claro… Que si gano un premio, que si llega navidad, que si hacemos una cata, que si una amiga se licencia... Sí. Ésta última ha sido la excusa para descorchar una nueva botella de viudita. Una amiga se licenció hace unos meses en Derecho. Sus esfuerzos le ha costado a la pobre, que hasta le dio una tendinitis en un dedo que se lo quedó tieso de tanto escribir. Y esto es totalmente cierto,  que se lo entablillaron y todo. Estudiar y trabajar es duro, pero se puede, y ella lo ha conseguido. Así que ¡muchas felicidades! Y ¡gracias por la viuda de Clicquot!

LASAÑA DE PATATA

Ella vive en Barcelona y no la habíamos visto desde entonces. Organizamos una cena en casa de otra amiga para celebrarlo (soy la reina del escaqueo en la cocina, pero esta semana ya me toca a mi si o sí) que nos hizo una lasaña sin gluten estupenda. Las capas de pasta las sustituyó por capas de patata. Las frió previamente en una sartén y el calabacín lo cortó y lo dejó en un plato una hora antes para que soltara el agua. Después hizo las capas con la patata y las verduras que tenía. Una horita en el horno y ya está la lasaña lista para comer.

NUECES CARAMELIZADAS

De postre nueces caramelizadas, que no garrapiñadas, porque mi amiga no les pilla el punto y hasta que se lo pille pues nos las comemos caramelizadas. Y bolitas de zanahoria y coco, mmmmmmm, ¡riquísimo! Os preguntaréis, ¿dónde está el roscón? Pues no lo he hecho. Los Reyes me prometieron una báscula que no ha llegado, pero en cuanto llegue me pongo manos a la obra con el Roscón de San Valero, que se celebra aquí en Zaragoza en muy pocos días.