jueves, 17 de noviembre de 2011

9 cosas que la celiaquía cambia en tu vida social


Mi vida social también se ha visto afectada en estos dos años, por supuesto que sí. He ido de tapas en contadas ocasiones, se me ha desarrollado un ojo de lince para controlar el gluten en las comidas de grupo y cazo a los mentirosos a la primera (mentirosos me refiero en los restaurantes y demás, cuando preguntas por un plato y enseguida te dicen que no lleva gluten cuando tú sabes al cien por cien que si). 

COSAS POSITIVAS

Pero también hay muchas cosas positivas: He conocido a gente con la que nunca habría coincidido si no hubiese sido por la celiaquía. Son mis amigas las celiacas, con las que compartimos experiencias glutoneras, y sin ellas no habría podido seguir la dieta y adaptarme a la enfermedad tan rápidamente. 

Además están mis amigas de siempre, a las que les agradezco su capacidad camaleónica porque cuando tienen que ser celiacas en un restaurante lo son a la hora de compartir pizzas y demás, y cuando no, pues van a lo suyo y tan contentas. También su apoyo y comprensión cuando han vivido mi desilusión frente a un plato "bomba de gluten".

9 COSAS QUE HAN CAMBIADO EN MI VIDA SOCIAL

Hay algunas otras cosas que han cambiado en mi vida social y con las que seguro os sentís identificadas.

-Mi agenda de restaurantes se ha reducido a 4
-Mis bocadillosde pan con tomate y jamón (hablo de un bocadillo en condiciones) se han reducido a 0
-Mis chocolates con churros 0
-Mis bolsas de chuches o frutos secos comprados a granel 0
-El peso de mi bolso ha subido a 10 kilos: voy siempre de medio lado con bolsitas de galletas, fruta y un pequeño bocadillo por si acaso el hambre me pilla por sorpresa.
-La sorpresa de la gente cuando les dices que eres celiaca es notable. El sentimiento que provoca no es universal: o te hacen sentir importante o rara.
-Me he convertido en una experta en hacer entender a camareros, cocineros y demás lo que es la celiaquía. Tengo el discurso grabado a fuego en mi mente.
-Mis amigas se han hecho expertas en celiaquia. Cuándo yo ya estoy rendida de tanto explicar, son ellas las que me relevan, y ¡casi lo hacen mejor que yo!.
-Me encanta mirar las etiquetas (a la fuerza ahorcan) para intentar probar productos diferentes. Y también me he hecho experta en comparativa de precios. Te puedes ahorrar hasta 5 euros en una compra de 20 euros según el supermercado/tienda en la que haces la compra.

Seguro que hay algo que vosotros echáis en falta, así que la 10ª cosa que la celiaquía ha cambiado en tu vida social la tienes que proponer tú.

9 comentarios:

  1. Me dais envidia, porque yo nunca he probado el gluten, bueno sí cuando tenía un añito; pero ni me acuerdo así que para mí no ir de tapas, no tomar un chocolate con churros o un buen bocadillo de jamón es algo de lo más natural!!
    Y cuando encuentro donde lo hay sin gluten, es una experiencia extraordinaria, porque no tengo con que compararla, así que siempre me gusta.
    Eso si compartimos el bolso de 10 kg de galletas sin gluten, la lista de la compra carísima, el discurso grabado a fuego de que es la celiaquía y los cuidados que hay que tener al preparar la comida, el radar detector de gluten y el sentirnos bichos raros en demasiadas ocasiones.
    Pero siempre hay amigos, la familia, alguno hostelero que te hacen sentir especial y casi igual al resto de humanos…

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  2. ¿Y lo contenta que te sientes cuando encuentras un nuevo producto sin gluten? El otro día me compré unas albóndigas de lata del Lidl sin gluten. ¡Albóndigas de lata! Mi marido, en estas situaciones, me mira como diciendo "parece que vas a comer caviar", jejejeje

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  3. Jajaja, muy bueno Nieves, esa foto creo que nos la han hecho a todos... con la comida más tonta del mundo, que quizás ni hubieramos mirado antes del diagnóstico y nosotros dando saltitos con una sonrisa de oreja a oreja.
    Celiaquitos, no sé que es peor, si no haberlo conocido o echarlo de menos... estoy en duda...
    Yo lo que más he notado es que mi circulo de amistades se ha modificado a un pequeño circulo de amigos y un circulo más grande de conocidos. Algunos me han sorprendido y otros me han defraudado (idem con la familia, pero claro, a la familia no puedes quitarle titulos). Entre tener los dos niños, entrar en los 30 y la celiaquia mi vida ha cambiado por todos lados... la vida.
    Ah, mi cocina ahora tiene muchos más cacharros: una panificadora, una maquina de pasta fresca, moldes, bandejas de hornos, una báscula, medidores,...

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  4. La alegría de encontrar un producto nuevo creo que la compartimos todos los celiacos, ya sea una lata de albóndigas o un restaurante con platos elaborados para celiacos.

    Yo descubrí el otro día unas barritas de coco y chocolate en la estantería del Carrefour Discount que no llevan gluten. Riquísimas. Busco en toooodos los sitios. Mi frase es "me apetece algo diferente" y entonces mi pareja echa a temblar porque la comprar puede ser eterna.

    He tenido suerte con las amigas, pero es cierto que entre la celiaquía y los niños las amistades quedan algo tocadas.

    Lo de los cacharros es cierto para las que os guste la cocina, yo como soy un poco vaga para eso, aún no tengo ni panificadora, ni máquina para pasta fresca ...

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  5. ¡Qué voy a decir que no hayáis dicho ya?
    Me siento totalmente identificada.
    Aunque quizás añadiría... que ahora estoy más tiempo en la cocina investigando :))
    Bsotes
    Sonia

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  6. Yo llevo en el bolso una lupa para cuando no soy capaz de leer la letra pequeña en las etiquetas!!!

    He desarrollado morro para pedir el aperitivo en el bar, antes de que ellos elijan me anticipo. Y tambien he descubierto que si digo que la niña es celíaca la ponen sólo patatitas pero si digo que lo soy yo se esmeran mas y ponen jamón.. Así que en los bares pido copa de vino en vez de caña y digo que soy celíaca.. a mi niña le encanta ver lo que hago como trampa por ella.

    Y en las fiestas recibo llamadas de la familia consultándome los menús así que es raro que me sorprendan porque yo ya sé lo que habrá de comer ja, ja

    Besotes.

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  7. Lo más positivo que me he encontrado es la gente que me rodea, que se preocupan tanto o más que yo por el gluten y no contaminar mi comida. Mi novio lleva los cuatro meses que llevamos viviendo juntos sin comer pan. Que yo le digo que no hace falta, que se limpian bien las cosas y punto. Y él dice que no, que no quiere que entre gluten en esta casa. También tengo una amiga que iba a abrir un bote de nocilla que compramos entre las dos para hacerse un bocadillo, y por no dejar migas en el bote, no lo abrió. No cayó en la cuenta de sacar una parte con una cuchara o algo así, y luego ya untarlo en el pan, pero su consideración fue entrañable (como ella) :) Mis hermanos y mis amigos van localizando lugares en el mundo (sí, en el mundo) donde pueda ir a comer cuando vaya a visitarlos. Y mi abuela logró hacerme una pizza sin gluten EXACTAMENTE igual a la con gluten que he comido durante toda mi vida... y que es la mejor pizza que existe en el mundo. Mi madre, cuando me manda un paquete con algo, sea lo que sea, siempre incluye un paquete (mínimo) de galletas sin gluten.

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  8. Tienes mucha suerte Dany, es muy importante que los de tu alrededor te faciliten las cosas, sobre todo al principio porque después, cuando se te pasa la vergüenza de decir "eh! no untes! ya estás escarmentada.

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  9. Yo soy igual que tu Nieves siempre que veo algo nuevo sin gluten me cambia la cara, una ilusión!!! ademas ahora tenemos mucha mas suerte que antes hay muchisimas cosas para celiacos y sitios donde ir porque cuando antes queriamos ir mis amigos y yo a algun sitio a comer tenia que ser algun sitio caro ya no hace falta. y me encanta cuando mi hermana ve algo nuevo y me lo compra para que lo pruebe tengo una suertee!! jajaja

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