Madre mía ¡Estoy ya en 70 kilazos sin gluten! Y eso que las navidades han sido benévolas conmigo, o eso creo. Porque a pesar de que he comido algún que otro dulce, no he respetado las cantidades y me he saltado la dieta unas cuantas veces (que no es poco), he engordado menos de lo que pensaba. Y Aún así, ¡ya estoy en 70 kilos!. Julia (Alimmenta) me recomendó no pasar de los 70 kilos este mes de enero y estamos a día15 y ya estoy allí. La verdad es que intento contenerme en la alimentación pero a veces es inevitable. Eso hay que entenderlo también.
LA GRASA SE RECOLOCA EN MI TRASERO
Soy propensa a engordar en el trasero y ahora lo tengo todo ahí. Julia me explicó que la grasa en el embarazo se recoloca. Al crecer el bebé que va haciéndose espacio en mi interior, todo se reubica y la grasa también, así que la que tenía por la tripa se ha instalado en mi trasero (esta es mi conclusión). Porque estoy en la semana 22 y mi brazo sigue midiendo 30 centrímetro y mi tripa crece hasta los 94 cm. Eso es lo que me deja más tranquila. Vamos que la grasa no aumentado con el embarazo, es la misma que antes pero en otro sitio.
PAN SIN GLUTEN A TODAS HORAS ... UNA TORTURA
Creo que lo estoy llevando muy bien. El embarazo y la celiaquia, las dos cosas. No tengo molestias de ningún tipo y como más o menos lo mismo que antes pero controlandome un poco. Lo que sí me cuesta, y no se si os pasará al resto de celiacas, es comer pan sin gluten a todas horas. Me refiero a incluirlo en más cantidad en todas las comidas. Es una tortura de verdad, que a pesar de que compro la marca Betina, que es de los mejores que he probado, no consigo hacerme con el pan, hasta el punto de introducirlo en las cantidades necesarias.
EL PAN SIN GLUTEN NO LE LLEGA NI A LOS TALONES AL CON GLUTEN
Compro tostadas e intento comerlas en su lugar, pero aún así no consigo llegar a la cantidad recomendada. Que no que no, que por mucho que nos empeñemos el pan sin gluten no tiene nada que ver con el con gluten. Al menos hasta ahora. Y sí, hay que comerlo, pero a la fuerza no entra.
EL PAN SIN GLUTEN NO LE LLEGA NI A LOS TALONES AL CON GLUTEN
Compro tostadas e intento comerlas en su lugar, pero aún así no consigo llegar a la cantidad recomendada. Que no que no, que por mucho que nos empeñemos el pan sin gluten no tiene nada que ver con el con gluten. Al menos hasta ahora. Y sí, hay que comerlo, pero a la fuerza no entra.
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