jueves, 20 de septiembre de 2012

Cabecita celiaca


Sé que no soy buena en la cocina pero creo que hay muchas cosas en las que si lo soy. Creo que soy una persona agradable, en la que se puede confiar, buena amiga, sé divertirme y pasarlo bien (que es muy importante), soy transigente (en lo que tengo que ser), cariñosa, muy buena celiaca… Pero vuelvo a ser un desastre con el cuidado de las plantas y algunos animales.

FLORES QUE VUELAN POR LA VENTANA

Nunca había tenido antes flores en casa. Me traje tres macetitas pequeñas que las coloqué en la ventana. Las riego todos los días. Las cuido. Les quito las hojas secas… hasta que un día vino una volada de aire de estas huracanadas que tenemos aquí en mi barrio y cuando voy a regarlas por la noche me doy cuenta que una se ha caído a la terraza del primero.

¿LOS CELIACOS SOMOS ASÍ?

Irrecuperable. Destrozada enterita. De nuevo una tormenta hace una par de semanas se me vuelve a llevar por delante la segunda, y eso que ésta la había colocado más adentro para evitarlo. Pues nada oye. También a la terraza del primero (yo vivo en un quinto). Y ayer voy a bajar la persiana y me cargo la tercera. Yo no se por qué me pasa esto… ¿Los celiacos somos así? ¿Tenemos esta cabecita loca que no nos deja estar en lo que estamos? 

GALÁPAGOS QUE DESAPARECEN

Respecto a los animales, hace unos años me regalaron unos galápagos. Bueno pues solté uno en la cocina, para que estirara un poco las piernas y le diera el aire y en cuanto lo perdí de vista un momento, lo perdí pero bien. Vamos que hasta una semana después no lo volví a ver. Mientras, al segundo yo le iba dando una comida de gambas que me habían regalado también. Pues cada vez estaba más delgada la tortuguita y salía menos, hasta que dejó de salir. Y lo mismo con la segunda.

MIS TIEMPOS CON LA HOMEOPATÍA

Lo que me ha pasado con las plantas me ha hecho recordar también mis tiempos de homeopatía. Aquellos en los que necesité ayuda para ordenar mis ideas, no estar tan dispersa y concentrarme en lo que hago.  Quizá tenga que retomarla porque el hecho de pensar en mil cosas a la vez hace que un día tu cabeza diga basta ¡por que te estás volviendo loca! No sé si la celiaquía tendrá algo que ver en esto pero no es plan de perder por el camino animales, plantas o lo que se ponga en tu camino ¿No crees?


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2 comentarios:

  1. Me ha encantado tu blog.

    Quería comentarte una cosa a raíz del "helado sin lactosa".

    Yo también tengo intolerancia a lácteos (bastante bizarra ya, por cierto) y sensibilidad al gluten.

    Y los lácteos deslactosados me sientan mal de todos modos (incluso yogurts y quesos curados).

    Tuve un problema, concretamente con la leche sin lactosa de mercadona (Iparlat / Kaiku) y me dieron los resultados de las analíticas que hacen a cada lote en lo que a lactosa se refiere, y por lo visto, nuestro cuerpo es mucho más "hábil" detectando lactosa que los métodos del laboratorio.

    A veces, de una manera un tanto inocente, cuando tomamos productos sin lactosa pensamos que es "surito" y que eso no nos va a sentar mal... UUu

    Un saludo.

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    Respuestas
    1. Para que luego digan que somos raros, lo que somos es muy listos!! al menos nuestro estómago!! Jajaja

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