jueves, 16 de enero de 2014

Lo que no se cuenta de ser madre


Hace tiempo que no os cuento nada de Bruno, sobre su evolución con el gluten y la comida en general, pero antes me gustaría comentaros algunas cosillas sobre la maternidad que me hubiese gustado que me contaran antes de ser madre.


LA INTENSIDAD DE SER MADRE

Ser madre es una experiencia maravillosa, que transforma tu vida, te convierte en mejor persona y te da una felicidad tal que no es comparable con ninguna situación anterior. Pero a la vez es una vivencia tan intensa que en algunos momentos agota. Me explico. Después de un parto por cesárea y el regreso a casa con Bruno, la adaptación en sí fue muy rapida. Todo estaba preparado antes de salir al hospital así que no faltaba de nada. Todo estaba en su sitio. Las cremas, la bañera, los pañales, los pijamas...

LA ADAPTACIÓN DE LA MAMÁ

La que no estaba preparada era la otra adaptación, la de la mamá a unos horarios caóticos en los que no sabes en qué hora vives. O sí lo sabes pero estás tan cansada que no tienes tiempo de hacer lo que toca a esa hora ya sea desayunar, comer, dormir, ducharte o descansar. La adaptación a los cólicos del lactante que les llaman, con los que no para de llorar y no sabes por qué. La adaptación a un sueño interrumpido. La adaptación a esa vida maravillosa que te han contado y que no llega porque estás tan cansada que no ves más allá de la cama.

La adaptación a ese "hasta el sueño se te pasa" que te dice la matrona en la preparación al parto y que no ocurre. La adaptación a ese "duerme cuando él duerma" que no puedes hacer porque ¿cuándo comes, te duchas o te vistes entonces?

EL CANSANCIO Y LOS DESVELOS

En fin que te han contado tantas cosas extraordinarias y tú estás tan cansada que no entiendes lo que pasa, como fue mi caso. No quiero ser catastrofista, negativa ni agorera (como me han llamado en alguna ocasión) porque no todo el mundo tiene que vivirlo así, pero a mí me hubiera gustado que me lo contaran y no encontrármelo de sopetón. Porque el desconocimiento te hace dudar, pensar que no lo estás haciendo bien. "¿Por qué el resto del mundo habla maravillas y a mi no me pasa?", pensaba yo.

ESTÁ MAL VISTO QUE LAS MUJERES SE QUEJEN

Hasta que un día hablando con mi me médico me dió una contestación que me sirvió: "Está mal visto que las mujeres se quejen y digan que no pueden más porque parece que no son buenas madres". Por eso yo he decidio contarlo a mis amigas. Y aquí estamos entre amigas ¿no?. No es nada malo decir que es una situación muy agotadora, maravillosa, pero agotadora. A lo mejor el hecho de que fuera una cesárea la recuperación fue más larga y la experiencia se vive de otra manera, pero para mí el primer mes y medio fue muy duro. 

TODO COMPENSA

Algunos me han dicho que si vivía en el país de las maravillas para no saberlo y os aseguro que no. Que he tenido experiencias de maternidad muy cercanas y nadie me contó que fuese así. También os digo que todo pasa y se olvida y que no me cierro a una nueva maternidad. Porque todo compensa. Y a mi me compensa.

2 comentarios:

  1. si, a mi también me hubiera gustado saberlo eso y mucho más como que el que resultaba tu compañero no quiere perder la vida social y cansada sin recursos para calmar al bebe has de salir a cenar porque tener un bebe no nos ha de cambiar la vida o que cuando recién al cabo de una semana de haber vuelto de la clinica con una raja en la barriga lo que ha venido siendo un angel de la guarda que ha limpiado la ropita del bebe, recogido trastos, preparado alguna comida y permitido alguna siesta mientras vigila el bebe entiéndase MI MADRE, tu pareja encuentre que le está quitando protagonismo y la he de frenar, con la consecuencia de sobrecarga de trabajo para mi y muchas lágrimas....quien nos cuenta todo esto???

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    1. Eso son lo que yo llamo "daños colaterales" Anna. Que además tu pareja no vaya a la par que tú y no sea una ayuda sino una carga tiene que ser durísimo. Mucho Ánimo.

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