miércoles, 11 de marzo de 2015

Porque no todos los embarazos son iguales...

Cuando ha pasado algo de tiempo, hablar con naturalidad de algunas cosas resulta mucho más fácil. Hablar ahora, más de 7 meses después de quedarme embarazada por segunda vez, es más sencillo, vamos que no me cuesta tanto. Mi segundo embarazo no fue buscado, tampoco lo evité, si no está claro que no me habría quedado ¿verdad? Pero lo cierto es que no era mi intención.

Entre el final de la lactancia, cuando Bruno cumplía el año, el olvido del anticonceptivo en plenas vacaciones y unos cálculos de fechas mal hechos fue como Berta finalmente se hizo hueco en mi cuerpo, en mi mundo y en la vida.

EL PRINCIPIO, UN VERDADERO SHOCK

Al principio fue un verdadero shock. No podía creérmelo y me costaba hacerme a la idea. Tanto que estuve un mes y medio que no salía de mi asombro, la idea de estar de nuevo embarazaba no se hacía sitio en mi cabeza. Pero fue así. Y después de ese tiempo, de ese mes y medio, la felicidad entró en mi ser, me envolvió de tal forma que no me he arrepentido jamás de tener un segundo hijo, de darle una hermana a Bruno, de ser 4 en la familia. Porque de otra forma, seguramente, habríamos sido 3 por los siglos de los siglos.

Quiero contaros esta experiencia porque seguramente habrá muchas mamás que han pasado por lo mismo. Por la culpabilidad de un nuevo embarazo, por la sorpresa de unos síntomas que te dicen al 99% que sí que estás ( y el otro 1% te los corrobora el predictor), por la incertidumbre de una nueva vida que tú habías trazado y planeado para 3 y ahora será para 4. Pero todo pasa, todo se puede ver de otro color y traer al mundo a un hijo es maravilloso, intenso pero maravilloso.

TIEMPO Y PENSAR CON TRANQUILIDAD

No niego que lo pasé mal al principio. Porque esto es algo para lo que debes estar preparado. Que te va a robar tiempo, sueño, hambre, energía y a veces hasta la respiración. Por eso hay que darse tiempo, relajarse y pensar con tranquilidad.

Yo me dí un tiempo para hacerlo y os recomiendo que lo hagáis, que lo penséis con tranquilidad, que no sigáis con vuestras vidas como si nada, que os dediquéis tiempo a recapacitar y plantear la situación hasta que la tranquilidad os de la razón. 

UN FUTURO PROMETEDOR

Ahora mi vida es plena y estoy feliz. Van a cambiar muchas cosas y en casa tenemos muchos planes de futuro para los 4. Muchos cambios para una nueva vida que llegará a finales de abril cuando Berta vea la luz del mundo.

Se nos presenta un verano intenso y con retos, porque criar a dos niños que se llevan 2 años escasos no será facil, pero nos estamos mentalizando y guardando la fuera y la energía suficientes para poder con todo lo que se avecina.

martes, 3 de marzo de 2015

A lo que obliga ser celiaco.

Me gustaría saber si las personas no celiacas se ven obligadas a comer productos que no les gustan o que no son su primera referencia. Me refiero a si se ven obligados a comer pan sin sal porque en su tienda habitual no tienen con sal, por poner un ejemplo. Porque un celiaco, o al menos en mi caso, se ve muchas veces obligado a comer otro pan sin gluten porque el que le gusta en muchas ocasiones no lo tienen en el establecimiento al que va a habitualmente a comprarlo porque es el distribuidor. Y la verdad es que esto es desesperante. 

Es en estos casos cuando comprendo a estos celiacos que de por sí están malhumorados o se quejan constantemente por la situación del colectivo. Porque uno puede pasar por alto muchas cosas o tomarse con humor otras, pero que no tengan pan sin glulten durante cuatro o cinco o días en un estableciemiento en el que es fácil llevar una contabilidad de cuánto se vende de un producto, o de pedir antes de que se acabe de verdad que no lo entiendo ¿Porque en los supermercados se dedican a esto no?


Esta dejadez con los celiacos de verdad que me ha enervado como hacía tiempo que no lo hacía. Son varias ya las ocasiones en las que me quedo sin pan durante varios días porque no les queda. Y no me quejo del trato con el cliente que ha sido siempre rápido y amable vía Twitter e insitu, que se lo agradezco, pero a mí ya no me basta.

Y que me ofrezcan una alternativa con pan de otra marca para cuando no hay del que compro normalmente tampoco. ¿Se ve obligado un no celiaco a comer pan de molde porque no hay pan de barra en la tienda? ¿A que no?. Pues en los celiacos es una constante, al menos yo muchas veces tengo que comprarme pan de molde para evitar comer sin pan, aunque no es santo de mi devoción ni de mi paladar. Pues a esto te obliga ser celiaco.
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martes, 24 de febrero de 2015

Cambiando el chip en la dieta sin gluten


Una vez superada la curva larga de la glucosa puedo deciros que no es para tanto. Ni el líquido ese que te dan es tan malo como dicen, ni la espera se hace tan larga como dicen. Lo que si se hace más duro son los cuatro pinchazos que te clavan para sacarte sangre, esos si me llegaron al alma, unos más que otros.

He estado dos días esperando los resultados y finalmente han salido bien. No tengo diabetes gestacional. Estaba algo preocupada porque durante este embarazo he comido mucho, pero mucho dulce, y pensaba que eso podía haber influido, pero no ha sido así. 

POR SI LAS MOSCAS ...

Durante estos dos días de espera de resultados, por si las moscas y antes de que me lo prohibiesen, me hice un pastel de chocolate y fresas sin gluten que me supo a gloria bendita (Con el bizcocho de la medida del yogur)

Pero hoy y después de mi cita con Júlia, nutricionista de Alimmenta, he decidido que tengo que cambiar el chip.


No puedo seguir con esta ingesta de dulces sin gluten a gran escala. Así que he vuelto a los zumos de frutas. Y tengo que recuperar los largos paseos y la piscina como sea, además de reducir la ingesta de coca cola porque tengo una adicción total. 

PERMITIDA LA TARTA DE MANZANA SIN GLUTEN

Lo que si me ha dejado Júlia es la tarta de manzana porque es bastante light. Eso sí, comiéndola en el desayuno y la merienda y no a todas horas, como estaba haciendo hasta ahora que una vez hecha me dura dos días, porque como y como hasta que se acaba.

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El estado anímico influye en mi segundo embarazo sin gluten

Tarta de manzana sin gluten para torpes en la cocina

Porque no todos valemos para todo... bizcocho sin gluten (con la medida del yogur)

martes, 17 de febrero de 2015

Julia responde: "Con la dieta sin gluten tengo menos energía"

El diagnóstico de la enfermedad celiaca genera muchas dudas. Como la de esta celiaca que pregunta por la falta de energías a raíz de comenzar con al dieta sin gluten. Yo recuerdo que al principio tenía mucho frío. Sí, aunque parezca raro. Y aún lo tengo, no se si a alguien más le pasa. Lo pregunté pero la respuesta siempre ha sido que no tiene nada que ver, pero yo noto que desde que llevo la dieta sin gluten tengo que tomar cosas más calientes, como infusiones, para templar mi cuerpo. Dudas como éstas son las que podéis preguntar a Júlia a traves de Historias celiacas. Así que Júlia, ¿podrás resolver mi duda?




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martes, 3 de febrero de 2015

Magdalenas de limón y semillas de amapola sin gluten

No me puedo creer que hayan pasado tantos días desde que hiciera estas magdalenas y que no os lo haya contado. ¡Pero esi es un notición! Cómo se me puede haber pasado. ¡Me han salido las magdalenas de limón y semillas de amapola sin gluten! Si, si. Así es. Después de varios intentos alguna vez tenían que salir bien. La receta es de Momentos sin gluten y es bastante sencilla.

Llevo varios viajes a Carrefour y ya no venden unas muffins sin gluten de limón y semillas de amapola que me encantan, así que decidí hacerlas yo y el resultado no ha estado nada mal. 

Os dejo la receta.
 Ingredientes:
  • 2 huevos
  • 125 gr de azúcar
  • 125 gr de harina ( Mix de Schar)
  • 60 gr de Maizena
  • 110 ml de aceite de oliva suave
  • 90 ml de leche (yo sin lactosa y semidesnatada)
  • 8 gr de levadura en polvo ( Hacendado)
  • Ralladura de un limón
  • 1 Cucharada y media de semillas de amapola
Elaboración:
  1. En un bol batimos los huevos con el azúcar hasta que espume.
  2. Añadimos el aceite y la leche y seguimos batiendo.
  3. Tamizamos la harina, la maizena y la levadura. Lo agregamos a la masa y mezclamos.
  4. Añadimos la ralladura de limón y las semillas de amapola y mezclamos.
  5. Dejamos reposar la masa 20-30 min.
6. Precalentar el horno a 180º. 
7. Rellenamos las cápsulas de las magdalenas 3/4 partes.
8. Las metemos al horno y las dejamos 25 min a 180º.